Lo más importante es disfrutar la vida mientras podamos, porque andamos por ahí una sola vez y cuando se acabó, se acabó. W.A.

domingo, 25 de abril de 2010

Un texto lleno de cámaras y magia






Hija de clásicos fotografos del siglo XX y privada de su herramienta más importante en estos días, se encuentra un rollo que bien podría describir como de forma romboide y que en el memo dice: Mayo de 2003.

Yo no sé nada teórico de fotografía, todo lo describo, todo me emociona. Cuando era pequeña pasaba horas con el laboratorista, Rómulo se llamaba. Era un hombre de buen corazón y panza chelera, con un sazón para el desayuno que de pronto nos sorprendía con sus escapadas para reaparecer con algo delicioso en el plato que llevaba a la mano.

Cuando eres peque siempre quieres ayudar y usmear entre las actividades de tus padres. A mí me gustaba mirar por la Cámara grandota de pedestal que usaba placa 5X7 especial para fotografías en blanco y negro y descubrir que el cliente aparecía de cabeza. Fue un mágico descubrimiento. Esas placas eran reveladas en un cuarto oscuro y las fotos se imprimían a través de un cajón de luz. No recuerdo la primer foto que me dejaron revelar, pero recuerdo con nostalgia el proceso, también mágico, de revelado de la imagen... un papel blanco terminaría en segundos con una cara impresa en él.

De la Cámara grandota de pedestal que usaba placa 5X7 especial para fotografía en blanco y negro, paso al recuerdo de los negativos de 120mm que eran como un rectángulo poco más grande que un carnet estándar. La cámara ya no la conocí porque mi padre las vendió, pero dice mi mamá que las impresiones de esas fotografías tenían una calidad realmente buena. Esos negativos en color o blanco y negro, son bonitos por sí solos y hay una muestra de ellos en la entrada Para ti que escribí hace 2años (cara de sorpresa por el tiempo que ha pasado en este blog).

Mi primer equipo fue una Cannon automática para negativo de 35mm y siempre quise una larguita que usaba un rollo que, según yo, parecía un telefonito (si lo recuerdas también, esa es la película de 110). Era una cámara compartida con mis hermanos y que no me dejaban llevar a la escuela, así que supongo que por eso no tengo fotos de aquella época con mis amiguitos. Por esos años, llegó una Mini Portrait de Polaroid y la magia seguía envolviendo mis enormísimos ojos. Seguramente no era una tecnología de última, no sé ni me interesa averiguar, pero cuando me dejaban sacar la placa, sostenerta y despegar el papelito para ver la foto a colores ya revelada ¡wOw!

Mi padre siempre dijo que las Polaroid de antes eran la onda (no con esas palabras), de hecho aún tenemos unas fotos que rondan los 30años y siguen bonitas. Él era un politicón que siempre andaba de arriba a abajo y mi madre era quien estaba en el negocio y en casa cuidaba hijos, mascotas y plantas. Ese politicón fue presidente de la no sé qué de fotografos del estado y aunque ahora no lo recuerden, hace buenas fotos hasta el sol de hoy. Ella en sus ratos libres hace manualidades y sigue cuidando mascotas y plantas.

Ah sí, las Polaroid. Quise una que sacaba fotitos minúsculas y tenían pegamento, la i-Zone, pero al tiempo salió la película que revolucionaría la fotografía de aficionado, que es la misma que ahora tengo en la mano. La famosísima y buena para nada: APS. La cámara estaba de poca madre y aún está en la familia, pero se la he dado a mi sobrina para jugar hace algunos años (creo que ya no la juega, así que deberé rescatarla porque deberas es bonita la cámara).

Las APS te permitían tomar fotografías en tres tamaños distintos y aunque la nitidez no era la mejor, los tamaños de foto, la novedad de conservar el negativo dentro del rollo y los foto-índices, en ese tiempo, eran llamativos.

La película de 35mm nunca será sustituída por ninguna tecnología posterior y con ello doy paso a que mi primer cámara digital también fue una Cannon. Son buenas las condenadas y fáciles de usar. Después vino una Kodak malísima y otra Kodak malísima igual.

Hoy mi herramienta primordial es eso que llaman Cámara de notas, que en mi caso es la de mi teléfono celular, aunque me he quedado sin él, pues expiró hace unos días.

Tal vez este texto no tiene mucho sentido literario, pero no lo busco, son los recuerdos y no me interesa por el momento editarlo. En lo que realmente estoy interesada es en ir a buscar un nuevo cel y en llevar mañana la cosa romboide del 2003 a ver qué fotos guarda en su interior.


Una foto no es tal si no está en papel,
así como un recuerdo no despide magia si no es contado.

4 comentarios:

Fasita dijo...

La imagen es de una Polaroid de i-Zone, las que se pegaban. Una amiga tuvo una y fui feliz.

la MaLquEridA dijo...

Entiendo ahora porqué te gusta la fotografía.

Y esa última frase ... ¨ un recuerdo no despide magia si no es contado¨ siento que a veces pasa eso con mis textos... algunos... muy pocos... casi ninguno... son mágicos.


Un beso agradecido.

Me gusta que seas mi amiga.

*CaleidOscópica dijo...

ñ_ñ me gustó. así es como te conozco. te quiero

Aki dijo...

querida fa:

entiendo tu pensamiento, la magia de revelar una fotografia, el olor de los quimicos la sensualidad del cuarto oscuro y su luz roja, ahhh es sentimental, bello y nostalgico.

nada mejor que el rollito de 35mm para tomar fotos eternas.

besos