Lo más importante es disfrutar la vida mientras podamos, porque andamos por ahí una sola vez y cuando se acabó, se acabó. W.A.

viernes, 25 de febrero de 2011







YA ME FUI






martes, 21 de diciembre de 2010

De cómo se dejan pasar las oportunidades



Esa tarde...

tal vez hubiese conocido a alguien. Tal vez hubiese visto al tipo de la mesa contigua, solo e interesante. Tal vez nos hubiésemos saludado y, tal vez, sólo tal vez, hubiésemos salido juntos del lugar para seguir la tarde hablando y al final, tal vez, pero remotamente tal vez, seguir la noche imaginando lo que además de todo, pudo ser y no fue por el puto error de mirarme justo antes de que yo entrase donde seguramente, debí almorzar aquel día.

miércoles, 8 de diciembre de 2010

Teaching English




Primeras clases frente a uno de sus grupos de primaria y...


Ella (frente a su alumna, señalándose a si misma): My name is Angela.
Alumna: My name is Angela.
Ella (insistente ante su alumna): My name is Angela.
Alumna (segura ): My name is Angela.
...

Ella (Un tanto desesperada): A ver, ¿Cómo te llamas?
Alumna: Mi nombre es Angela Margarita Sánchez Pérez.
Ella: Oh, Ok! Angela, Excellent.


Y por la noche, nos estaba haciendo reír a carcajadas.




*El nombre de la alumna fue deliberadamente cambiado,
pero las dos... se llaman Angela.

domingo, 28 de noviembre de 2010




A mis niñas,
que viajaron conmigo y se viajaron también.


*Orquídeas en San Cristobal de las Casas, Chiapas.Mx.

miércoles, 6 de octubre de 2010

A veces olvido que esto existe





y como es más una caja de recuerdos,
mejor ahí la dejamos por un tiempo.










miércoles, 21 de julio de 2010

Pepe, mil grillos después.










Estoy concursando con esta fotografía por 3mil €.
Para votar por ella, redirecciónate
al portal FOTOUNIVERSIA
sólo necesitas un click.
Gracias por tu voto.

viernes, 2 de julio de 2010

¿Y d'ai, quieres pozol y con turrón de coco?



Con el calor del mediodía y sudor corriendo por su frente, Doña Chita discute desde la cocina mientras va poniendo a trabajar el molino. Tiene el maíz cocido en agua con cal, perfectamente lavado y pelado, los granos de cacao han sido secados al sol, tostados en horno de barro y pelados también.

En Tabasco, como en la mayoría de las entidades sureñas de México, se guardan tradiciones que datan de épocas prehispánicas y la gastronomía va de la mano con ellas, haciendo alegoría de sabores exóticos y exquisiteses digna de los primeros dioses de estas tierras.

Aquí la Primavera se viste de colores y en Invierno, nos vestimos con chamarras desde que la temperatura llega a los 24 grados, el verano nos guarda en casa por las tardes de lluvia y el otoño nos corre de ellas porque nos inundamos; nuestras primeras lágrimas no son reales, son sudor cayendo de la frente, introduciéndose a los ojos y resbalando con prontitud.

Se preguntará usted querido lector, ¿cómo hacen para soportar las altas temperaturas de 42 grados a la sombra que mencionan con López-Dóriga? Mis estimados, con un merecido vaso de Pozol justo cuando el sol calienta en el centro de la mollera.

El Pozol, menos conocido que el Pejelagarto, es la bebida por excelencia del pueblo mestizo y dicen, dicen, que quien toma Pozol, siempre regresará a Tabasco.

Chita va pasando poco a poco los granos de cacao por el molino, no dejando de lado el maíz, piensa un poco si coloca o no unas rajitas de canela y cuando está listo, lo amasa hasta que queda una pelota compacta.

Hay diversas formas de preparar esa pelota de masa color gris como el cemento, desde colocar una porción con agua y mezclar (preferentemente con las manos), hasta con leche y sabores diversos. Hay quienes dejan fermentar unos días la masa de pozol, quesque es medicinal, y otros tantos que trituran en el fondo del vaso unos cuantos chiles amashitos* para después servir y beber el pozol frío, como debe ser para apaciguar el calor de las 12 y aquietar el estómago mientras se termina la jornada de trabajo.

El sabor es indescriptible, pero supongo que si lo describo como: si mezclaras una tortilla con agua y la pasaras por la garganta, sería lo más cercano, aunque recuerden que estamos dejando de fuera el toque celestial, los granos de cacao.

El pozol se toma simple, dulce, fresco, agrio (si se deja fermentar), con leche, con chile, para el calor, para el hambre, se toma en la soledad de toda ama de casa por las mañanas y con las visitas agotadas por el calor sureño.

Cuando venga a Tabasco, no pida pozol a la hora del almuerzo, pues terminará sólo una de las dos cosas, la bebida o la comida. Le aseguró que si se le olvida, no necesitará buscarlo, se lo ofrecerán. Pero, como dice el señor de los quesos: No es lo mismo que te lo cuentes, a que tú lo sepas. Así que ya sabe, si viene, tome pozol como sea que se lo den.

Cansada de la labor y con su delantal bañado en sudor, Doña Chita licúa con varios cubos de hielo su pozol, pues ya no precisa de sus manos cansada, hay motor. Sirve la espumosa bebida en un vaso alto y gordo, se sienta, suspira y le grita a su hijo, harta de la discusión: ¿Y d'ai, quieres pozol y con turrón de coco?**


*Chile verde del tamaño de una perla
**Como quien dice: Te doy la mano y me agarras el pie
Foto: Americarocio en Flickr

lunes, 28 de junio de 2010

Kekas



Sobrenombre gastronómico derivado de la palabra Quesadilla, que según la RAE tiene como significado: tortilla de maíz rellena de queso u otros ingredientes que se come caliente.

Para mí las kekas son el desayuno ideal, de hecho, lo primero que compro en el supermercado es queso y tortillas de harina porque, señoras y señores, en el sur las quesadillas sólo son de queso y jamón cuando quiere darle variedad al asunto.

Yo sé que en un país tan grande como el nuestro, hablar de quesadillas es tan confuso como mencionar las deliciosas enchiladas, que con la geografía de la república van cambiando drásticamente, pero es que cuando menciono que desayuné quesadillas y me preguntan "¿de queso?" Ash, me da un no sé qué sólo de pensar "en el sur no cocinamos quesadillas de otra cosa".

Me gusta que la tortilla (de harina, casi siempre) qude doradita y con suficiente mantequilla, que el queso sea de mi pueblo, pues es el mejor o de los mejores del Estado. Prefiero hacerlas yo, porque cuando alguien más las prepara no quedan como me gustan y me pongo histérica por dentro, pero me las como aún así.

Kekas con aguacate, salsa inglesa, catsup, limón y cuando podía, salsa de chile habanero de la península de Yucatán (que show con esa nueva denominación), cafecito y jugo de frutras y verduras, es el mejor desayuno que pueda pedir.

Así que, usted que lee, cuando escriba algo referente a quesadillas, recuerde que soy del sur y que acá las quesadillas sólo las conocemos de queso.



También me gustan de flor de calabaza
y de champiñones, como las del centro.

jueves, 10 de junio de 2010

Precaución


Si alguna vez le toca desayunar en mi casa...



Comprando y al teléfono:

Fa: ¡Anda! Y desayunamos.
VL: ¿Qué van a desayunar?
Fa: Quesadillas y voy a preparar jugo de zanahoria con kiwi... Uhmmm
VL: Uhmmm... no me gusta la zanahoria.

Ya en casa:

Fa: Te tocan las quesadillas.
Pp: ¡Va! Pero yo no voy a tomar de tu jugo.

martes, 1 de junio de 2010




He intentado escribir
pero sin mi computador, simplemente no puedo



Datos no necesarios acerca de los últimos días:

-Me cambié de apartamento.
-Hice dos programas de capacitación en CO.
-Mi casa es grande, pero no bonita.
-Casi todas mis amigas terminan la carrera.
-Debería ir pensando en la decoración.
-Estaré un semestre más en la U por siemple gusto.
-Me gusta el balcón de mi casa, frente a la laguna.
-Hoy es la toma de mi foto de generación.
-Vivir con tu mejor amigo no siempre es la mejor decisión, pero es divertido.
-En el grupo de la foto somos más de quince niñas y dos chicos.
-Debería estar escribiendo algo interesante, pero sin mi propia lap, no puedo.


martes, 18 de mayo de 2010

de hace mucho tiempo atrás


Yo digo que ya no quiero soñar.

Tú no imaginas siquiera mis sueños.

Él dice que debería disfrutarlos, que siga soñando.






Él dice que los sueños secuenciales son los mejores.

Tú buscas en tus recuerdos sueños de ese tipo.

Yo estoy tengo una vida paralela cada noche.





Yo desayuno a medianoche, en mis sueños.

Tú no vas a la cama sin cenar.

Él no cena antes de dormir.





Él aguardará una explicación acerca de mis sueños.

Tú te preguntas qué habrá en ellos.

Yo sólo sé que ya no quiero soñar.



viernes, 7 de mayo de 2010

Hueso 'e mico








Franklin caminaba diariamente por 27 de febrero y detenía por segundos su mirada sobre el viejo Instituto Juárez, se colocaba frente a la gran entrada y miraba hacia adentro desde la acera de en frente. Fijaba sus ojos sobre el sabio Juchimán y volteaba hacia el cielo como resignándose... regresaba a la gran escultura de piedra y pedía perdón en nombre de quienes ajenos a su espíritu de identidad, dejaban desgastar una y otra vez la bandera nacional en la cúspide del centro cultural.

-Estudié aquí, Derecho, esas fueron mis aulas en la generación 67-71.

Y mis ojos se maravillaban ante el insólito monólogo que Franklin recitaba para mí, frente al Instituto, del cual acababa de salir, con esa energía que te imprimen sus altos muros, llenos de música y conocimiento, guardianes de la cultura en Tabasco.

Abogado de profesión, Franklin me reveló que tuvo oportunidad de ser fotógrafo oficial Carlos A. Madrazo y que aprendió además de Jurisprudencia, Contaduría y Mecanografía que era algo que en ese tiempo se estudiaba casi por inercia, pero que ahora con tanta tecnología y esas computadoras que lo hacen todo, la contabilidad que él aprendió ya no es muy útil, pero que sí puede escribir fácil en cualquier computadora a sus 68años.

- ¿Usted qué propondría para que no pasara eso? Cuestionó mientras señalaba la bandera roída por el tiempo. –Y mire que estamos frente al Juchimán, aunque estemos hasta acá; ¿Conoce el “Hueso ‘e mico”?
-Mmm.
-Ya nadie conoce el “Hueso ‘e mico”

Acto seguido, abre más sus enormes ojos sureños, empuña sus manos cansadas y agitando fuerte, pero discretamente, recita…

Hueso ‘e mico, Pochitoque, Nacajuca, Juchimán; Hueso ‘e mico, Pochitoque, Nacajuca, Juchimán; Hueso ‘e mico, Pochitoque, Nacajuca, Juchimán. Universidad Universidad, Universidad.

Suelta una risa y me mira extrañado de que, en silencio, haya hecho la gesticulación de la porra universitaria.

-Yo creo que sólo con que le hagan un dobladillo grueso y pesado al final, en el rojo, se solucionaría el problema. Así resistiría más al viento.

La locución del veterano defensor del derecho, se trasladaba poco a poco del Instituto al embarcadero comercial que alguna vez existió a orillas del Río Grijalva, donde se ubica actualmente el amurallado malecón de la ciudad. Describía la llegada de los barcos con una magia que yo no puedo reproducir con letras, pues ese tipo de magia sólo se halla en las miradas del recuerdo.

-Ultramarinos, así le llamaban a lo que ahora le dicen falluca, pero no era de esa falluca que traen ahora. Los barcos comerciales traían quesos de Europa, vinos y carnes frías que, hubiese usted visto señorita, de una calidad incomparable. Mi padre que era alijador, nos compraba un queso patagrás holandés así de grande y chato (simulando el tamaño de, ¿qué será?, unas 14 pulgadas, pero en redondo). Una rebanada de ese queso delicioso y desayunábamos rebien.

En Tabasco hay historia y cultura de más; si visualizamos la cultura como el desarrollo de las Bellas Artes, el Instituto Juárez es hoy una de la máximas casas del conocimiento, pero si hablamos de cultura histórica, del folclor, hay muchos Flanklins tomando una cerveza en una vieja cantina, de las decentes, hablando de lo que fue y asombrándose de lo que es hoy la Villahermosa que lucha por salir adelante.

-Yo nací en plena Segunda Guerra Mundial y míreme, traigo dos o tres encima, pero tengo fuerza para rato. Mi generación, es generación privilegiada.



...

El Instituto Juárez actualmente alberga la Dirección de Difusión Cultural de la Universidad Juárez Autónoma de Tabasco y funge como uno de los mayores impulsores de las artes en el Estado esmeralda.

viernes, 30 de abril de 2010

"Mataron cuatro; yo los ví mamita"





Tomado del diario El Universal en su versión electrónica.


CIUDAD JUÁREZ

Carmen vive bajo amenaza de muerte. Su pequeño de siete años, cada que lo va a regañar le dice: “Te voy a matar, mamá, te voy a matar”. Esto tiene más de una explicación. Julio tiene los ojos gigantes como de alguien que acaba de ver un acto de magia. Su gesto de asombro es de esperarse, todavía no se le cae el primer diente y ya vio sangre correr.

Fue hace un año que Jesús estaba jugando en su casa. El sonido de las balas que mataron a su vecino lo inquietaron. Pudo haber pensado que eran cohetes, pero sus papás salieron corriendo a ver qué había pasado. Ahí estaba Panchito tirado en el asfalto, pintado de rojo, como lo dibujaría después en la escuela.

“El niño se hizo muy retraído, durante dos meses no salía ni a la puerta, de repente me decía: ‘Mamita, yo no voy a salir a jugar porque me puede pasar lo mismo que a Panchito, ¿verdad?”, platica Carmen desde el sofá, donde descansa luego de haber llegado de la maquila.

Me abrió las puertas de su casa un poco temerosa, le dije que sólo quería platicar sobre cómo era ser mamá en Juárez y me dice que su niño ya no duerme igual, que desde lo de Panchito se despierta llorando y grita “tengo miedo”.

—¿Qué le dices, cómo le explicas?

—Lo abrazo, le digo que le rece a su ángel de la guarda, que él lo va a cuidar.

Dos meses después de lo que vio, Julio salió del encierro como quien carga un escudo de acero. Le duró poco. Otro día, en el trayecto de la escuela a su casa, algo falló en su armadura.

El camión escolar hizo una escala para recoger a otros niños en una estancia, segundos antes acababan de matar a cuatro. Julio no los hubiera visto de cerca, sino es que su maestra se puso a gritar y todos los niños se bajaron a ver.

“Mataron a cuatro, yo los vi mamita, ahí estaban tirados y todos llorábamos”, le dijo ese día a Carmen cuando le preguntó cómo le había ido en la escuela.

Desde entonces Julio va al psicólogo. Carmen sigue preocupada, porque hace dos días le escuchó jugar con su amiguito de la cuadra y le decía: “Yo voy a ser sicario y te voy a matar”.



.....


Sigue leyendo

Aquí





Feliz día del niño

martes, 27 de abril de 2010

Hablando de pasiones






Si a uno le dieran a escoger qué hacer al sostenerse en pie por primera vez, seguramente yo hubiese bailado en lugar de dar pasitos que es a lo que te alientan.

En su afán de mantenernos ocupados y que encontráramos algo que le diera sentido a nuestras tardes, mi madre nos inscribía en cuanto taller se le ocurría. En una de esas fui a parar al de Danza Clásica de la Casa de la Cultura del pueblo.

Mientras la maestra Blanca nos mostraba posturas y nos enseñaba a 'vernos bonitas' frente a los gigantescos espejos, mi mente siempre viajaba al salón contiguo. En él se podían escuchar golpes estruendosos y música divertida, gritos exigentes y silencios que en segundos, lo decían todo. No duré mucho en la clase de la maestra Blanca.

Rebelde como siempre fui identificada entre mis hermanos, decidí lo que quería y enseguida pasé de los movimientos delicados y las posturas (que me salían re-bien) clásicas a controlar la misma fuerza pero con movimientos ágiles y golpes que despedían la adrenalina necesaria para sentirte vivo.

La Danza Folklórica jugó el papel más importante que cualquier otro elemento de mi vida antes de la Universidad y pasé del ballet de niños, al de mayores; de tener una maestra exigente a un profesor que impartía sus clases con disciplina casi militar.

En aquellos años era sumamente delgada (debería hacer ejercicio ahora), pero llegaba una temporada del año en que bajaba aún más y la pasión se materializaba en: Heridas por zapatos nuevos, litros y litros de agua, comidas que remordían la consciencia y más horas en el salón de baile que en la escuela o en la casa juntos.

Para los tabasqueños la fecha más importante a nivel sociocultural es la gran Feria Tabasco, llamada ahora ExpoFeria, y para los Ballets de cada municipio es el mejor escenario para batir duelo en contra de los otros y postularse como los mejores bailarines del estado. La víspera a la Feria era precisamente la temporada en que más sufría y más disfrutaba bailar.

Oaxaca fue lo primero en mi repertorio como coro del Ballet "Grande", pero disfrutaba con locura las pícaras letras y melodías contagiosas de los sones veracruzanos. Lo complicado, siempre fue Tabasco.

El zapateado tabasqueño tiene su chiste y es que no sólo es mover los pies con golpes decididos y secos, el secreto está controlar la elegancia de las garzas de la costa. Y me permito, no cualquiera.

Yo le tenía verdadero respeto al zapateado tabasqueño y cuando nos hacían mención de una pieza musical en particular: El zapateado de Juan Torres.

Juan Torres Calcáneo es codirector fundador y coreógrafo del Ballet folklórico infantil del Estado, no sé si aún, pero director del Ballet folklórico oficial del Estado y para qué más descripción: Una de las figuras más respetadas en el ámbito cultural de este Infierno Verde.

El zapateado de Juan Torres era como un laberinto, no tiene pausas musicales que identifiquen los cambios de pasos, pero eso no quiere decir que te la tengas que pasar con un sólo paso toda pieza. Como se acostumbra en la sur de México, en el zapateado tabasqueño también se juega con bombas y duelos de preguntas y respuestas (estos últimos sólo son de pasos de baile). El señor Juan Torres nos ha hecho el honor de recopilar bombas tabasqueñas clásicas y colocarlas en un libro editado por mi Universidad Juárez Autónoma de Tabasco.

Y es ahí donde quería llegar, a compartirles un poquito de algarabía tabasqueña, por si alguna vez les es útil el dato.


De la Feria Tabasco:

Hombre:
Se me hace que en esta feria,
zapateado bailaré
con una choca preciosa,
que ha robado mi querer.

Mujer:
Si en verdad te gusta la feria,
y zapateado vas a bailar,
es mejor que tú bien sepas,
que se baila hasta cansar.

Del baile:

Hombre:
Conmigo no quieres bailar,
ni que jueras tan buena choquita,
ya quisieras zapatear,
como la campeona Rosita.

Mujer:
Estoy harta de oírte hablar,
me ves y atrás de mí corres,
yo sólo quiero bailar,
con el famoso Juan Torres.

De promesas incumplidas:

Hombre:
Cuando a pasear salimos,
te dije muy calladito:
"vamos al Parque Tabasco
para darnos un besito".

Mujer:
Tú me pediste un besito,
a orillas del malecón,
nomás paré el piquitó,
corriste como un shotón.

Del rol en las relaciones

Hombre:
Dices que soy chombo tierno,
acabao de nacé,
pues tú eres una pespita,
que ni cola se le ve.

Mujer:
Pareces chombo tierno,
no eres blanco ni eres tierno,
pero guapo te creés.

Hombre:
Tú eres como el amashito,
que picas y haces llorar,
pero aguanto los reparos,
porque me has de consolar.

Mujer:
Si soy como el amashito,
no te podré consolar,
mejor búscate un cachito,
de vergüenza pa' aguantar.


*¡Ay mojo maistro! Bombas, dichos, dires y diretes tabasqueños
Compilador: Juan Torres Calcáneo
Colección Marcos E. Becerra
UJAT, 2007.


Glosario.

Choquita: Mujer nacida en Tabasco.
Parque Tabasco: Cede anual de la Expo-Feria.
Shotón: Homosexual.
Chombo: Espcie de zopilote.
Pespita: Ave pequeña.
Amashito: Chile picante del tamaño de una perla.



domingo, 25 de abril de 2010

Un texto lleno de cámaras y magia






Hija de clásicos fotografos del siglo XX y privada de su herramienta más importante en estos días, se encuentra un rollo que bien podría describir como de forma romboide y que en el memo dice: Mayo de 2003.

Yo no sé nada teórico de fotografía, todo lo describo, todo me emociona. Cuando era pequeña pasaba horas con el laboratorista, Rómulo se llamaba. Era un hombre de buen corazón y panza chelera, con un sazón para el desayuno que de pronto nos sorprendía con sus escapadas para reaparecer con algo delicioso en el plato que llevaba a la mano.

Cuando eres peque siempre quieres ayudar y usmear entre las actividades de tus padres. A mí me gustaba mirar por la Cámara grandota de pedestal que usaba placa 5X7 especial para fotografías en blanco y negro y descubrir que el cliente aparecía de cabeza. Fue un mágico descubrimiento. Esas placas eran reveladas en un cuarto oscuro y las fotos se imprimían a través de un cajón de luz. No recuerdo la primer foto que me dejaron revelar, pero recuerdo con nostalgia el proceso, también mágico, de revelado de la imagen... un papel blanco terminaría en segundos con una cara impresa en él.

De la Cámara grandota de pedestal que usaba placa 5X7 especial para fotografía en blanco y negro, paso al recuerdo de los negativos de 120mm que eran como un rectángulo poco más grande que un carnet estándar. La cámara ya no la conocí porque mi padre las vendió, pero dice mi mamá que las impresiones de esas fotografías tenían una calidad realmente buena. Esos negativos en color o blanco y negro, son bonitos por sí solos y hay una muestra de ellos en la entrada Para ti que escribí hace 2años (cara de sorpresa por el tiempo que ha pasado en este blog).

Mi primer equipo fue una Cannon automática para negativo de 35mm y siempre quise una larguita que usaba un rollo que, según yo, parecía un telefonito (si lo recuerdas también, esa es la película de 110). Era una cámara compartida con mis hermanos y que no me dejaban llevar a la escuela, así que supongo que por eso no tengo fotos de aquella época con mis amiguitos. Por esos años, llegó una Mini Portrait de Polaroid y la magia seguía envolviendo mis enormísimos ojos. Seguramente no era una tecnología de última, no sé ni me interesa averiguar, pero cuando me dejaban sacar la placa, sostenerta y despegar el papelito para ver la foto a colores ya revelada ¡wOw!

Mi padre siempre dijo que las Polaroid de antes eran la onda (no con esas palabras), de hecho aún tenemos unas fotos que rondan los 30años y siguen bonitas. Él era un politicón que siempre andaba de arriba a abajo y mi madre era quien estaba en el negocio y en casa cuidaba hijos, mascotas y plantas. Ese politicón fue presidente de la no sé qué de fotografos del estado y aunque ahora no lo recuerden, hace buenas fotos hasta el sol de hoy. Ella en sus ratos libres hace manualidades y sigue cuidando mascotas y plantas.

Ah sí, las Polaroid. Quise una que sacaba fotitos minúsculas y tenían pegamento, la i-Zone, pero al tiempo salió la película que revolucionaría la fotografía de aficionado, que es la misma que ahora tengo en la mano. La famosísima y buena para nada: APS. La cámara estaba de poca madre y aún está en la familia, pero se la he dado a mi sobrina para jugar hace algunos años (creo que ya no la juega, así que deberé rescatarla porque deberas es bonita la cámara).

Las APS te permitían tomar fotografías en tres tamaños distintos y aunque la nitidez no era la mejor, los tamaños de foto, la novedad de conservar el negativo dentro del rollo y los foto-índices, en ese tiempo, eran llamativos.

La película de 35mm nunca será sustituída por ninguna tecnología posterior y con ello doy paso a que mi primer cámara digital también fue una Cannon. Son buenas las condenadas y fáciles de usar. Después vino una Kodak malísima y otra Kodak malísima igual.

Hoy mi herramienta primordial es eso que llaman Cámara de notas, que en mi caso es la de mi teléfono celular, aunque me he quedado sin él, pues expiró hace unos días.

Tal vez este texto no tiene mucho sentido literario, pero no lo busco, son los recuerdos y no me interesa por el momento editarlo. En lo que realmente estoy interesada es en ir a buscar un nuevo cel y en llevar mañana la cosa romboide del 2003 a ver qué fotos guarda en su interior.


Una foto no es tal si no está en papel,
así como un recuerdo no despide magia si no es contado.

jueves, 15 de abril de 2010





Qué difícil es que le digan a uno


Me haces falta


Es menos complicado un Te extraño







Dos veces en menos de tres días.

jueves, 1 de abril de 2010

Si todos hablan de ello, lo que evito



Cómo me negué a ver Avatar en su tiempo (seguiré sin hacerlo) y me perdí durante mucho tiempo algo que ahora hace que mis ojos brillen con más intensidad y suspirar con una enorme sonrisa más de una vez por capítulo.

Recuerdo que Hu siempre me decía que lo mirara, pero yo nunca lo hacía, Rosy comentó varias veces que a Cami le encantaba ver a ese monito y de pronto mis amigos DG* en Facebook, comentaban acerca del niño que revolucionó la animación para pequeños (lo de revolucionar lo agrego yo).

Ahora puedes hacer un personaje parecido a él pero con tus características y yo ya lo hice, pero no pienso utilizarlo publicamente, porque todos andan haciendo eso en sus espacios virtuales, así que mejor lo guardo y otro día lo muestro.

¿Qué me motivó a enredarme en las redes del casi-bebé de gorro azul? Un ícono en msn que Hu estaba enviándome por primera vez, hace dos días. Dije: Ese es Pocoyó, veré de qué se trata. Y me enamoré.

Me gustan los peques, los dibujos animados y he comenzado una carrera extraña por comprar cuentos infantiles siempre y cuando el libro sea negro, espero terminar uno propio que comenzó en una tarde de ocio, pero si vas a escribir para niños, tienes que conocer a los niños, Pocoyó será mi inspiración mientras no esté con mis sobrinos.



Yo soy fanS de Pocoyó











*Diseñadores Gráficos

miércoles, 31 de marzo de 2010

Cuando leas esto, házmelo saber






TE EXTRAÑO TANTO






Nunca nadie me ha visto
tan real como tú





Cierto día preguntó qué le había enseñado él a ella y ella sólo se limitó a decir, mucho. Hoy sabe que además de bailar, aprendió a amar. Disfrutó una primera noche a la orilla del mar y aunque se quedó con una cita pendiente, sabe que algún día se concretará.


martes, 9 de marzo de 2010

Qué azar!













jueves, 25 de febrero de 2010




He borrado en tres o cuatro ocasiones lo que debe ir en esta entrada, pero mejor lo dejamos así...


Estoy sonriendo de más y no me duele la cara,
me duele el corazón de tanto silencio*









*Paz